Textos
Juan 1:43-51
El Deseado de Todas las Gentes, Capítulo 14, Elena G. White.
El Deseado de Todas las Gentes, Capítulo 30, Elena G. White.
Tradición
Llevó el evangelio a India, Caucaso y Armenia. Aparentemente difundió una copia del evangelio de Mateo en hebreo.
Tras la conversión del rey de Armenia, fue desollado vivo y luego crucificado por sacerdotes paganos.
Evangelios
En los evangelios sinópticos se lo llama «hijo de Tolmai».
Su primer nombre aparece solo en el evangelio de Juan.
Es el «testigo perfecto». Vio el comienzo del ministerio de Jesús en Juan 1 y el final en Juan 21.
Su nombre completo es Natanael Bartolomé, o «Regalo de Dios» «hijo de Tolmai».
Espíritu de Profecía
Es el único discípulo acerca del cual el Espíritu de Profecía dice solo cosas buenas.
«En feliz contraste con la incredulidad de Felipe, se notaba la confianza infantil de Natanael. Era hombre de naturaleza intensamente fervorosa, cuya fe se apoderaba de las realidades invisibles.» (DTG 260.1)
¿De dónde era?
Natanael era de Caná de Galilea, un lugar cuya economía se basaba en la producción de vino y obras de piedra.
Allí Jesús hizo su primer milagro, en un casamiento que era el gran acontecimiento de esa época para cualquier pueblo, boda en la cual justamente faltó el producto estrella de la región.
En Galilea, se caracterizaban por ser muy estudiosos de las Escrituras. Sobre todo porque no necesariamente dependían de los rabinos del templo de Jerusalén, sino que las estudiaban de forma privada y personal.
¿Dónde pasaban tiempo con Dios?
Las casas israelitas no tenían lugar para pasar tiempo a solas con Dios.
Usualmente tenían dos plantas. La planta de abajo donde estaban los animales y la familia comía. La planta de arriba donde dormían. A veces se utilizaba el techo como lugar para hablar con Dios.
El lugar predilecto por la privacidad visual y acústica era ir debajo de las higueras a orar y meditar en las Escrituras.
Natanael ya tenía este hábito.
Natanael y Juan el Bautista
Natanael estaba cautivado por las enseñanzas de Juan el Bautista y pensaba que lo que decía venía de Dios.
Cuando Juan el Bautista ve venir a Jesús y lo señala directamente como el Mesías, comenzó una batalla en el corazón de Natanael: «Natanael quedó desilusionado. ¿Podía ser el Mesías este hombre que llevaba señales de pobreza y de trabajo? Sin embargo, Natanael no podía decidirse a rechazar a Jesús, porque el mensaje de Juan le había convencido en su corazón».
Natanael buscaba un Mesías totalmente diferente. A veces buscamos a Jesús en lo espectacular y Él está en las actividades comunes y detalles de la vida diaria.
Confirmaciones de Dios – Parte 1
Primera confirmación (impresión del Espíritu): «Natanael se había retirado a un tranquilo huerto para meditar sobre el anuncio de Juan y las profecías concernientes al Mesías. Estaba rogando a Dios que si el que había sido anunciado por Juan era el Libertador, se lo diese a conocer, y el Espíritu Santo descendió para impartirle la seguridad de que Dios había visitado a su pueblo y le había suscitado un cuerno de salvación.»
Confirmaciones de Dios – Parte 2
«Al día siguiente, quiso salir hacia Galilea, y hallando a Felipe, JESÚS le dice: Sígueme. Y Felipe era de Betsaida, de la ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe halla a Natanael y le dice: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y los profetas: a JESÚS, hijo de José, el de Nazaret.» (BTX4 Jn 1:43-45)
«Felipe sabía que su amigo Natanael escudriñaba las profecías, y lo descubrió en su lugar de retiro mientras oraba debajo de una higuera, donde muchas veces habían orado juntos, ocultos por el follaje.»
Segunda confirmación (providencia): «El mensaje: “Hemos hallado a Aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas,” pareció a Natanael una respuesta directa a su oración«.
La Duda
«Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo bueno? Felipe le dice: Ven y ve.» (BTX4 Jn 1:46)
«Pero la fe de Felipe era aún vacilante. Añadió con cierta duda: “Jesús, el hijo de José, de Nazaret.” Los prejuicios volvieron a levantarse en el corazón de Natanael. Exclamó: “¿De Nazaret puede haber algo de bueno?»
Nazaret quedaba a 14 kilómetros de Caná y eran pueblos rivales.
Natanael era muy estudioso. Sabía por las profecías que el Mesías debía nacer en Belén.
Natanael era prejuicioso, pero extremadamente sincero.
Ven y ve
«Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo bueno? Felipe le dice: Ven y ve.» (BTX4 Jn 1:46)
Felipe no utilizó argumentos teológicos para convencer a Natanael.
Felipe lo invitó a tener una experiencia personal con Jesús y así tomar su decisión.
Los fariseos no fueron y vieron si lo que el ángel le había dicho a Zacarías sobre su hijo era verdad o no.
Los fariseos no fueron y vieron si el reporte de los pastores en las vigilias de la noche a quienes los ángeles les revelaron el nacimiento y ubicación del Mesías era verdad o no.
Los fariseos no fueron y vieron si el reporte de los sabios astrónomos de Oriente era verdad o no.
El orgullo espiritual paraliza, hace que no estemos dispuestos a aprender sino a enseñar; hace que no estemos dispuestos a reaprender cosas que pensábamos que sabíamos y no las conocíamos en absoluto.
«Si Natanael hubiese confiado en los rabinos para ser dirigido, nunca habría hallado a Jesús. Viendo y juzgando por sí mismo, fue como llegó a ser discípulo. Así sucede hoy día en el caso de muchos a quienes los prejuicios apartan de lo bueno. ¡Cuán diferentes serían los resultados si ellos quisieran venir y ver! Ninguno llegará a un conocimiento salvador de la verdad mientras confíe en la dirección de la autoridad humana. Como Natanael, necesitamos estudiar la Palabra de Dios por nosotros mismos y pedir la iluminación del Espíritu Santo».
Confirmaciones de Dios – Parte 3
«JESÚS vio venir a Natanael y dice acerca de él: ¡He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño!» (BTX4 Jn 1:47)
Jacob antes de su transformación era un engañador, una persona manipuladora, calculadora.
Natanael era todo lo contrario, un verdadero israelita, un hombre sincero, sin filtros, transparente, que lo que hablaba era lo que pensaba.
Tercera confirmación (omnisciencia): Jesús le demuestra que lo conoce íntimamente en su carácter, su personalidad, su forma de ser, su corazón tal cual es.
Confirmaciones de Dios – Parte 4
«Natanael le dice: ¿De dónde me conoces? Respondió JESÚS y le dijo: Antes que te llamara Felipe, estando tú debajo de la higuera, te vi.» (BTX4 Jn 1:48)
«Esto fue suficiente. El Espíritu divino que había dado testimonio a Natanael en su oración solitaria debajo de la higuera le habló ahora en las palabras de Jesús. Aunque presa de la duda, y cediendo en algo al prejuicio, Natanael había venido a Cristo con un sincero deseo de oír la verdad, y ahora su deseo estaba satisfecho.»
Cuarta confirmación (omnipresencia): Jesús le demuestra que conoce el hábito de Natanael de pasar tiempo a solas en oración y meditación de las Escrituras.
La Confianza Infantil
«Le respondió Natanael: ¡Rabbí, Tú eres el Hijo de DIOS! ¡Tú eres el Rey de Israel! » (BTX4 Jn 1:49)
Natanael públicamente lo reconoce no solamente como un maestro, o un profeta, o alguien especial, sino como el Hijo de Dios, como el Mesías Divino. No le importaba el qué dirán como Nicodemo que fue de noche.
¿Qué cosas mayores vio?
«Respondió JESÚS y le dijo: ¿Por qué te dije que te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás.» (BTX4 Jn 1:50)
- Testigo ocular del primer milagro en el ministerio de Jesús en su propia ciudad de Caná de Galilea en Juan 2.
- Testigo del Jesús resucitado en Juan 21.
- Testigo de que no solamente Jesús era el rey de Israel, sino de todo el mundo, de todo el universo.
La escalera de Jacob
«Y le dice: De cierto, de cierto os digo: Veréis el cielo abierto y a los ángeles de DIOS subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre.» (BTX4 Jn 1:51)
En ese tiempo, la tradición enseñaba que el Templo de Jerusalén era el «portal» físico donde las dimensiones se tocaban. La escalera de Jacob era la representación visual de ese canal de comunicación. Si querías que tus oraciones «subieran», debían pasar por ese punto geográfico.
Jesús vino a mostrarle que la Shekinah moraba dentro de él, no en el Templo.
Jesús incluso viene a mostrarnos que Él quiere morar dentro de nosotros, mediante el Espíritu Santo. «Cristo formado en el interior, la esperanza de gloria».
Lecciones Prácticas de Natanael
Disciplina Espiritual: Disciplina para pasar tiempo a solas de calidad con Dios en oración y meditación de las Escrituras. ¿Cuál es tu higuera hoy?
Discernimiento de la voz de Dios: Como resultado de la disciplina espiritual, aprendió a discernir cuándo Dios se comunicaba con él.
Confirmaciones de Dios: Si pedimos y sabemos esperar, Dios utiliza múltiples avenidas para confirmarnos todas las veces que sean necesarias su voluntad. A Natanael le confirmó 4 veces su oración (Impresión, Providencia, Omnisciencia y Omnipresencia)
Sinceridad Absoluta:
- Lo que decía era lo que pensaba, no tenía miedo de preguntar, de dar su punto de vista, de aprender o reaprender. Abría su corazón 100% con la gente y con Dios. «Dios nos habla a través de la naturaleza y la revelación, y mediante su providencia y por medio de la influencia de su Espíritu. Pero esto no es suficiente; también necesitamos abrirle de par en par nuestro corazón.» (El Camino a Cristo, pág. 93)
- Aunque no se educaba con los rabinos y estudiaba por sí solo, Natanael era prejuicioso. Aunque estaba en la cúspide de la élite de Jerusalén y estudiaba mucho, Nicodemo tenía orgullo espiritual. Aunque no estaba contaminada con las tradiciones judías, la mujer samaritana tenía una vida complicada y conocía la verdad a cuentagotas. Los 3 eran muy diferentes pero tenían una carácterística común. Los 3 tenían una sinceridad absoluta de conocer qué es la verdad, cueste lo que cueste, y abrieron su corazón de par en par a Jesús. La transparencia total hace la diferencia.
