Lección 2. Conociendo a Dios

por Nico Bertoa


Ley de la Contemplación

«Y esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único DIOS verdadero, y a JESUCRISTO, a quien enviaste.» (BTX4 Jn 17:3)

Sabemos que por la ley de la contemplación, adoración o influencia somos transformados en aquello que admiramos, pasamos tiempo pensando, reflexionando, etc.

Sabemos que son importantes las prácticas espirituales como la oración, la meditación bíblica, el estudio de la Palabra, etc.


¿Qué diferencia hace la concepción del carácter de Dios que uno tenga?

Timothy Jennings, en su libro «The God-Shaped Brain» (El Cerebro con forma de Dios), cita con frecuencia las investigaciones del Dr. Andrew Newberg, un pionero en la neuroteología.

1. El grupo de la «Oración de Venganza» (Dios Autoritario)

Los estudios de neuroimagen muestran que cuando las personas meditan u oran a un Dios que perciben como vengativo, punitivo o autoritario:

  • Activación de la Amígdala: Se enciende el centro del miedo y la agresión. El cerebro interpreta que debe estar «en guardia» contra un Ser poderoso que puede castigar.
  • Aumento de Cortisol: El cuerpo libera hormonas de estrés.
  • Resultado a largo plazo: El estudio de Newberg indica que estas personas se vuelven más intolerantes, menos empáticas y más propensas a la ira. Al contemplar a un Dios que «ajusta cuentas» con ira, el cerebro se entrena para hacer lo mismo con los demás. «Ensucias» tu carácter porque tu cerebro se pone en modo «supervivencia».

2. El grupo de la «Oración de Bendición» (Dios de Amor)

Por el contrario, cuando un grupo practica la oración enfocada en un Dios de amor altruista y pide bendiciones incluso para sus enemigos:

  • Activación de la Corteza Prefrontal: Se fortalece el área encargada del juicio lógico, la moral y la voluntad.
  • Activación del Cíngulo Anterior: Esta es la zona de la empatía y la compasión.
  • Resultado a largo plazo: El cerebro se vuelve físicamente más capaz de sentir compasión. La persona se vuelve más pacífica, sociable y capaz de perdonar. «Limpias» tu carácter porque estás contemplando el estándar más alto de integridad y amor.

La oración o reflexión acerca de Dios puede ser un veneno o una medicina, dependiendo de la imagen de Dios que tengas en mente.


¿Qué evangelio estamos predicando?

«Yendo, pues, discipulad a todos los gentiles, bautizándolos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todas las cosas que os mandé. Y he aquí Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del siglo.» (BTX4 Mt 28:19-20)

¿La predicación mundial del Evangelio es que toda persona conozca a Dios? ¿Pero qué clase de Dios? ¿Qué carácter de Dios estamos predicando?

Predicar el carácter incorrecto de Dios es, en esencia, crear un ídolo con conceptos teológicos. Un Dios que no se parece a Jesús no es el Dios de la Biblia.

«El último mensaje de clemencia que debe darse al mundo es una revelación de su carácter de amor» (Elena G. de White, Palabras de vida del gran Maestro, p. 344)


El Binomio de Satanás: Mentira-Distracción

Satanás tiene dos métodos para evitar que conozcamos el verdadero carácter de Dios:

  • Satanás utiliza el mecanismo de sembrar mentiras acerca de Dios en nuestra mente.
  • Satanás utiliza el mecanismo de las distracciones para que no pasemos tiempo, a solas, de calidad con Dios.

¿Qué mentiras acerca de Dios te has creído?

En mi caso, en mi relación personal con Jesús veía a un Dios tierno, dulce, paciente, amoroso, detallista, etc. Pero cuando leía sobre profecía, cuando miraba videos de YouTube sobre el tiempo del fin, cuando escuchaba a gente en la iglesia hablar de esto, me generaba miedo. Se lo dije a Jesús con lágrimas y clamores, porque llegué a tenerle miedo a Él. A través de los libros del psiquiatra Timothy Jennings, Jesús hizo que me diera cuenta de que me había creído muchas mentiras acerca de Él, y a través de esos libros, Él las arrancó, y puso los autores correctos para mi estudio de profecía, con Jesús en el centro, y no en encajar cada cosa que ocurre en el mundo forzosamente en alguna profecía. De esa manera sané.


¿Qué mentira le dijo Satanás a Eva?

«Pero la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis, pues sabe Elohim que el día que comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Elohim, conocedores del bien y del mal.» (BTX4 Gn 3:4-5)

Satanás mintió acerca de dos aspectos principales:

  • Dios no es confiable.
  • Dios es un rival de la felicidad humana

¿Cómo podemos ayudar o perjudicar a los demás?

«Todo depende del tipo de Dios en el que uno cree. En vez de culpar automáticamente a la persona que no cree en Dios, deberíamos preguntar primero si la noción de Dios que esa persona tiene es la de un Dios en el que no deberíamos creer» (George MacDonald)

«Debemos reconocer su gracia como fue dada a conocer por los santos de antaño; pero lo que será más eficaz es el testimonio de nuestra propia experiencia… Cada persona tiene una vida distinta de todas las demás y una experiencia que difiere esencialmente de la suya.» (DTG Cap 36)

No existe solo una forma de testificar. En mi caso, Jesús me guió para grabar los testimonios personales y subirlos a un podcast para que la gente escuche.


¿Qué es la santidad? ¿Qué significa que Dios sea santo?

Muchas veces tenemos preconceptos o tergiversaciones de las definiciones de las palabras.

En mi caso, cuando pienso en la palabra «santidad», siempre se me vinieron a la mente grandes catedrales, las vestimentas de los sacerdotes de la Iglesia Católica, la música sacra, los santos y las estatuas e imágenes, etc. Me costó salirme de ese esquema o definición.

La santidad es la ausencia total de mal y egoísmo; es la dedicación total al amor.


Si Dios es amor, ¿cómo comprender el amor en su máxima expresión?

«El que no ama no conoció a DIOS, porque DIOS es amor.» (BTX4 1Jn 4:8)

Lo mismo pasa con la definición de la palabra amor, según nuestra crianza, parejas, vivencias, cultura, etc. El amor es todo lo contrario al temor. El amor no utiliza la violencia, la coerción, la manipulación. El amor también deja ir, no es posesivo, es respetuoso.

La única y mejor respuesta es: Meditar en la Vida de Jesús.


¿Qué relación existe entre la santidad y el amor?

Analogía del Agua

El Agua (La Sustancia): Es el Amor. Es lo que Dios es. Sin amor no hay vida, no hay creación, no hay nada. Es el motor de todo lo que Él hace.

La Calidad/Pureza (La Santidad): Es la garantía de que esa agua es 100% pura. No tiene «bacterias» de egoísmo, ni «sedimentos» de manipulación, ni está «contaminada» con caprichos. La santidad es lo que hace que el amor de Dios sea seguro para nosotros.

El Riego/La Lluvia (Las Manifestaciones): Es el amor puro entrando en contacto con nuestra realidad:

  • Si el agua limpia la suciedad y el lodo que destruye el jardín, se llama Justicia.
  • Si el agua cae sobre alguien que sufre, se llama Misericordia.
  • Si el agua cae sobre alguien que falló y no merece nada, se llama Gracia.
  • Si el agua cae sobre una semilla para que florezca su potencial, se llama Paciencia.

Cuando Satanás le habló a Eva, lo que hizo fue tratar de «ensuciar» el agua en la mente de ella. Le hizo creer que el agua de Dios tenía veneno (engaño) y que era mejor buscar su propia fuente.

Analogía del Prisma

La Luz Blanca = El Amor de Dios. Es la esencia, el «paquete completo», la base de todo.

La Santidad = La Pura Calidad de esa luz. No es un color aparte, sino el hecho de que la luz es 100% blanca, sin una sola partícula de polvo o distorsión (egoísmo).

El Prisma = El encuentro de ese Amor con nuestra realidad. Cuando ese amor puro choca con las diferentes situaciones del ser humano, se manifiesta de distintas formas.

Cuando la Luz del Amor de Dios (que es Santa/Pura) pasa por el prisma de nuestra vida, vemos los colores:

  • Misericordia: Es el Amor de Dios cuando se encuentra con el sufrimiento y la miseria humana.
  • Gracia: Es el Amor de Dios cuando se encuentra con el pecado y el que no merece nada.
  • Justicia: Es el Amor de Dios cuando se encuentra con la opresión y la maldad. (Dios ama tanto a las víctimas que no puede ser indiferente al daño que hace el victimario).
  • Paciencia: Es el Amor de Dios cuando se encuentra con nuestra lentitud y terquedad.